Suena oscura el áfrica
las viudas mastican sus piojos
me porto medianamente como quien soy
y me desoriento, buche de café,
nostalgia de pollo y cigarrito por favor
dónde estará el buhonerito, el cuchillo que no amarga
conchale
dónde estará la Narcisa
ojal ripioso, la camisa se me cae
Se oye alguno de sus huesos
y el infinito folla suave,
horizonte que se deja y uno mundano y descalzo no puede evitar la tristeza
ojo que brillo de contento y la noche me deja ponerme gacho
sol de cocosette, caperusa saliente.
Todas mienten y resbalan colmillos de cobre
dónde jurarán las putas más cuchi
donde mearé la nostalgia universal y el derrape,
donde andará la Narcisa.
jueves, 25 de octubre de 2007
martes, 9 de octubre de 2007
jueves, 6 de septiembre de 2007
la flor de imbecil
Los gritos rastrillan las paredes y los funestos divinos
se piensan imponentes,
y defienden su vieja vanguardia...
Es que hay gente de cabezas muy pequeñas,
y uno se pregunta...
¿Cómo es que cargan un mojón tan grande, en una cabeza tan pequeña?
se piensan imponentes,
y defienden su vieja vanguardia...
Es que hay gente de cabezas muy pequeñas,
y uno se pregunta...
¿Cómo es que cargan un mojón tan grande, en una cabeza tan pequeña?
viernes, 27 de julio de 2007
jueves, 26 de julio de 2007
jueves, 12 de julio de 2007
Bill
Que hay algo de actitud y tristezas en ciertas citys
un vago olor de infancia y pasado las ronda, las cose,
y ya he andado poraquí, y tengo que fumar
he visto la forajida biografía de sus aceras,
en mis suenos de miserable
el café y la leche en el vaso transparente,
he amado a estas mulieres en su salsa, en su verbo más obseno
he metido mi verga de cobre en estas covachas de azufre
roto estas bocas de hembras hondas, de asfaltos largos
de edificios inquietantes, pero
yo ya he andado poraqui, es lo que me dicen los poros,
lo único que tiene voz propia en mi.
un vago olor de infancia y pasado las ronda, las cose,
y ya he andado poraquí, y tengo que fumar
he visto la forajida biografía de sus aceras,
en mis suenos de miserable
el café y la leche en el vaso transparente,
he amado a estas mulieres en su salsa, en su verbo más obseno
he metido mi verga de cobre en estas covachas de azufre
roto estas bocas de hembras hondas, de asfaltos largos
de edificios inquietantes, pero
yo ya he andado poraqui, es lo que me dicen los poros,
lo único que tiene voz propia en mi.
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